¿Cómo sobrevivir en un mundo tan competitivo y al mismo tiempo vivir en armonía con los demás? ¿Cómo ser eficientes, prosperar y al mismo tiempo mantener nuestros valores? La respuesta está en aquella famosa frase: “Vivir y dejar vivir” ¿Alcanza con que cada uno de nosotros haga bien su tarea? Si en tu trabajo eres amable en todo momento y tienes tendencia a conciliar con los demás, no puedes olvidarte de defender tus propios intereses. No se corresponde con nuestra naturaleza biológica anteponer los intereses de los demás frente a los nuestros. Por eso es importante lograr un equilibrio para nuestro beneficio y el interés del grupo al que pertenecemos.
Si te la pasas defendiendo los intereses de los demás en detrimento de los propios, la ecuación no funciona porque nos quedamos sin nada para nosotros. Andar todo el día con cara de pocos amigos, con una espada en la mano, creyendo que el beneficio tiene que ser únicamente para nosotros tampoco es la solución.
¿Cuál es el camino a seguir? Como seres vivos en este planeta, nuestra energía corporal y nuestras emociones oscilan en todo momento. Como una sinusoide, unos días nuestro ciclo de energía vital está alto y otros días bajo. Lo mismo sucede con nuestros estados emocionales. Todos pasamos por estos ciclos y lo mejor es aprender a escucharlos para saber cómo tenemos que actuar para sentirnos mejor.
Hay días en que desbordamos de energía y nos llevamos el mundo por delante, otros en que nuestro biorritmo nos invita a tomarnos el día con calma. Saber diferenciar esos ciclos ayuda. Saber cuando detenernos, también. Hay días en que pareciera que una voz nos dijera: Oye, hoy no es tu día, así que a no presionar! Y así es… Hay días en que pareciera que todo nos juega en contra…
¿Cuál es el secreto entonces para vivir bien cada día? El secreto es aprender a identificar en ti mismo esos ciclos y en qué áreas de tu vida se desarrollan o se atascan. No desperdicies energía inútilmente cuando no es el momento. En cambio, cuando todo conspira a tu favor, y sientes que la energía Divina fluye a través de ti, adelante, déjate fluir y haz lo que tengas que hacer! Cuando es tu momento verás que un simple soplido de tu parte tendrá el efecto de un viento huracanado. No compitas con Dios y su plan. Esfuérzate en ser mejor, en prosperar, en mantenerte saludable y en armonía con los demás aprendiendo a respetar tus propios ciclos de vida. ¡Hazlo y verás los beneficios!
Monday, December 19, 2011
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