Habitamos dos mundos bien diferentes. Nuestro universo interno, ese que nos vamos construyendo desde pequeños con nuestros deseos, ilusiones, temores y objetivos. Y el otro mundo, el externo, el de la naturaleza, el mundo de los hechos materiales del que todos formamos parte.
Conciliar esos dos mundos cada día es nuestro gran desafío. Haber llegado a la adultez, ser una persona madura y responsable son requisitos indispensables para lograrlo.
Quien vive sólo en su mundo interno tiene grandes dificultades para integrarse de manera saludable a la sociedad. De la misma manera, quien vive sólo en el mundo material, ve truncado su desarrollo integral como ser humano. Vivir únicamente para satisfacer cuestiones materiales sin cultivar nuestro mundo interior, resulta muy peligroso para nuestra salud mental.
El secreto está en integrar estos dos universos. Transitar el punto medio. Aprender a vivir con un balance adecuado. Focalizar nuestra atención en uno u otro según lo necesitemos en cada momento.
Gozamos de salud mental cuando encontramos ese delicado equilibrio. Nuestra vida se torna plena, llena de significado y donde vale la pena extenderla y compartirla con los demás.
Tuesday, August 02, 2011
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