Thursday, April 22, 2010

Experiencia

Muchas cosas nos enseñan en esta vida: la escuela, las relaciones, el estudio, el trabajo, los viajes, etc., pero lo que más nos enseña, es la propia experiencia.

Desde que somos niños, padres, maestros y personas mayores nos aconsejan acerca de tal o cual situación, persona o circunstancia. Nos dicen: -‘‘Ten cuidado con tal cosa o con tal persona”. Y nosotros jóvenes e inexperimentados, creemos saber más que ellos, no les hacemos caso y la mayoría de las veces terminamos siendo víctimas de situaciones que podríamos haber evitado de no haber sido tan sordos.

Hoy soy mucho más precavida y estoy más abierta a las sugerencias que los demás puedan aportarme. Si bien, en ningún momento permito que los consejos de los demás se impongan a mis más sinceros deseos, sigue siendo una cuestión de sentido común escuchar a los que ya pasaron por una experiencia análoga -antes que nosotros- cualquiera fuere la materia de que se trate.

Si alguien nos sugiere no caminar por terreno mojado porque podemos terminar todos sucios y cubiertos de barro, hasta que no hayamos vivido en carne propia la experiencia de terminar literal y expresamente “llenos de barro” como nos habían advertido, no aprendemos.

Lo único que enseña es la propia experiencia.

Si tienes la capacidad de aprender de la experiencia ajena, vas por la senda correcta. Tomar las experiencias de los demás y aprender de ellas, acorta el camino, aunque nunca será tan fuerte como haber vivido algo en carne propia, ya que ese sentimiento nos queda incorporado para siempre.

Vive todas las experiencias posibles y rescata de ellas el aprendizaje que te queda. Esa lección, si la sabes aprovechar será la que te hará modificar tu conducta en el futuro.
Después de haber terminado embarrada de pies a cabeza, hoy, más experimentada, apenas veo barro, elijo caminar sobre el cemento.

0 comments: