Wednesday, August 12, 2009

Respuesta correcta

Frente a una situación concreta en que no sabemos cómo actuar tendemos a ponernos nerviosos. Se nos acelera el ritmo cardíaco, sudamos, temblamos y hasta podemos evidenciar una suba de presión. Todas estas manifestaciones físicas concomitantes que acompañan nuestro problema, no sólo no nos ayudan a solucionarlo, sino que por el contrario hacen que tengamos que desviar nuestra atención -desde lo mental- y le dediquemos tiempo y energía -a lo corporal-.
Sugiero respirar profundo, pensar, evaluar alternativas posibles y focalizar nuestros pensamientos tratando de encontrar una solución a eso que nos aqueja. Pedir iluminación a nuestro guía interior, en nuestra mente, para recibir su respuesta… Elevar el nivel de nuestros pensamientos, de un nivel consciente a otro en donde podemos tomar contacto con esa parte de nuestra mente -que todo lo sabe- y que es la única que nos puede dar la respuesta que necesitamos.
Pedir y estar abiertos a recibir. Dejarnos fluir es el primer paso. Evaluar alternativas es el segundo: diferentes pensamientos empiezan a sobrevolar nuestra mente (diferentes ideas) como posibles alternativas para disolver esa preocupación que nos aprisiona y no nos deja vivir en paz.
Veremos cómo nos vienen ideas de diferente calibre… desde la rabia y la impotencia -que producen miedo- hasta otras más condescendientes –que producen duda-. Ninguna respuesta para solucionar un problema debe contener el más mínimo atisbo de miedo y de duda.
Cuando escuchemos o visualicemos -en nuestro interior- una respuesta de manera certera que no contenga ni miedo ni duda, podemos estar tranquilos de haber encontrado la respuesta correcta para nuestra situación.

0 comments: