Entre los juguetes para niños que existen en el mercado elijo, sin ninguna duda, “los ladrillos para armar" que vienen en los más variados colores y formas. Pienso que -al igual que la vida- todas las piezas están a nuestra disposición delante de nuestras narices, esperando sólo por nuestra imaginación para construir (con lo que tenemos) lo que queremos.
Ya adultos -con libertad y discernimiento-, cada uno de nosotros cuenta con una caja de ladrillos, tenemos que decidir qué armamos con ella. Esa es nuestra libertad.
Si a niños pequeños, les ponemos delante una caja de ladrillos y les pedimos que armen algo, algunos encastrarán piezas de manera estándar, en cambio otros (hasta con menos elementos pero más imaginación) harán maravillas. Muchas personas actúan de la misma manera. No importan tanto las piezas (diferentes capacidades personales, salud, familia, dinero, pareja, hijos, una profesión, etc) cuanto la decisión y la imaginación para armar. Encastramos piezas a cada instante según gustos y preferencias.
Me da tranquilidad percibir la vida como un conjunto de ladrillos para armar a piacere, sabiendo que nuestro pequeño puzzle (vida) se encuentra dentro de un Todo que no podemos entender y que debemos aceptar, -la voluntad de Dios-.
Tuesday, March 20, 2007
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