Wednesday, October 28, 2009

Relaciones: Templos Sagrados

Las relaciones interpersonales -como las grandes construcciones de la humanidad- son para mí templos sagrados.
¿Por qué acaparan tanto nuestra atención (después de miles de años) grandes templos construídos por el hombre? Porque en ellos se refleja -más allá de su estilo y de la época historica en la que fueron realizadas- el pensamiento, el diseño, la dedicación, la mano de obra de seres humanos. Muchas mentes y cuerpos trabajaron duro para que hoy nosotros podamos contemplar esas obras.

Las relaciones humanas-al igual que los templos- se construyen.

Necesitamos tener un fuerte deseo de construir buenas relaciones y al igual que los edificios materiales, de mantenerlas. Si cualquiera de estas grandes obras de la humanidad no se hubiesen reparado a lo largo de los años, hoy serían un conjunto de escombros viejos... pero el trabajo de reconstrucciones y mejoramientos nos permiten que aún formen parte del patrimonio de la humanidad. En el caso de las relaciones entre las personas sucede lo mismo.
Las relaciones hay que pensarlas, construirlas, cuidarlas y mejorarlas para no dejarlas caer en el olvido. Y no me estoy refiriendo aquí a atributos sólo mentales... es decir "pensar" en las personas. No!!! A las personas que queremos, que nos importan, no sólo hay que "pensarlas", sino también demostrarles a tavés de nuestros actos físicos, materiales, que nos importan. Las relaciones se construyen con afecto y con dedicación, con estar, con compartir, con escuchar al otro, con un contacto (no sólo tecnológico), sino -de ser posible- también con un abrazo.
Nos sorprendemos al descubrir que entre dos personas (ya sean amigas, pareja, parientes o padres en hijos...) se ha generado un vínculo fuerte, donde se pueden apreciar sólidos cimientos y una fuerte estructura... Ello no es casualidad, ni suerte, ni destino... es simplemente trabajo, tiempo y dedicación.

Ya lo dijo magistralmente Saint de Exupéry en "El Principito": El tiempo que tu le dediques a la rosa, demostrará cuan importante es la rosa para ti.
Le dedicamos tiempo sólo a lo que nos interesa.
Piensa en todas las relaciones que son importantes para ti y en la manera de mejorarlas día a día.

Tuesday, October 06, 2009

Actuar sin miedo II

La forma en que nos conducimos en nuestro diario vivir está relacionada con nuestra educación, creencias y nuestra actitud mental.
Admiro a las personas educadas y por ello me sorprende cuando alguien con educación tiene una conducta inapropiada o reacciona de mala manera. Un simple ejemplo: le pregunto a alguien... ¿cómo anda tu trabajo? - Bien, gracias! Me contesta esa persona con la mayor naturalidad del mundo. Pero...¿qué sucede si le hacemos la misma pregunta a esa persona unas semanas más tarde desconociendo que ya no conserva su empleo porque ha sido despedida? Es posible que esa persona (educada) responda de mala manera, movida por el miedo… Seguramente nos dirá:- ¿Por qué me preguntas eso? Es su propio miedo el que le incomoda, no la pregunta. Y eso hace que la persona no actúe tranquilamente sino que reaccione y muchas veces de manera violenta.
Cuando hay miedo no actuamos, RE-accionamos. Actuamos hacia afuera, respondiendo a un estímulo, generalmente de manera desproporcionada…
Lo aconsejable es ir por la vida actuando y respondiendo a cada situación con inteligencia, evitando que el miedo se apodere de nuestra mente y nos haga RE-accionar. Otras personas, ante las mismas circunstancias no reaccionan y parece que actuaran tranquilamente, habiendo eliminado el miedo; sin embargo, una mirada más profunda nos muestra que lo que hacen es reprimir. En este caso, en lugar de arrojarle el miedo que sienten al otro, lo guardan dentro de ellos. Es una conducta socialmente aceptada pero más dañina a nivel personal.

Y tú… ¿cómo te conduces ante situaciones de tu diario vivir?
¿ACTÚAS, de la mejor manera mientras trabajas para eliminar tus miedos?
¿RE-ACCIONAS, proyectando tus miedos en los otros?
¿REPRIMES, escondiendo tus miedos en tu interior?

Pensar sobre ello es una forma de conocerte e ir descubriendo tus miedos para aprender a eliminarlos y vivir una vida saludable y plena.

Tuesday, September 15, 2009

Decisiones: razón o corazón?

Suena el despertador. Sumergida en un profundo y placentero sueño, esa campanilla me indica que tengo que decidir:-me levanto o sigo durmiendo?
¿Qué decido? A pesar de que mi cuerpo y una parte de mi querrían seguir descansando y disfrutando, dejo esa sensación para un día festivo, uso la razón y tomo la decisión correcta: me levanto.
Pero, qué otro componente es necesario a la hora de decidir, además de la razón?
El corazón. El aprendizaje está es saber cuándo usar uno u otro.
Para las decisiones cotidianas es bueno usar en todo momento la razón, pues el mundo funciona de manera racional y estadística y así nos ahorraremos muchos inconvenientes. Pero si tomamos todas nuestras decisiones sólo con la razón, corremos el riesgo de convertirnos en robots. Si tengo una fiebre que rompe el termómetro, pues ahí también uso la razón y no voy a trabajar si así lo considero oportuno.
¿Y dónde entra el corazón en toda esta historia? Fundamentalmente a la hora de las grandes decisiones de nuestra vida, aunque el corazón siempre está presente y nos acompaña en todo momento.
Debemos siempre incluir el corazón en el momento de elegir una carrera, porque si basamos dicha elección sólo en lo racional (buenas ganancias económicas), a la larga (dicha elección) se convertirá en una tortura. Tampoco recomiendo elegir con un criterio estrictamente lógico a alguien para entablar una relación, pues si realmente no hay afecto, con el tiempo esa relación se puede llegar a convertir en una fuente de infelicidad importante.
Para los proyectos significativos de la vida -mudanzas, compromisos, tener un hijo, seguir una vocación, un nuevo proyecto laboral- tenemos que decidir tanto con la razón como con el corazón. Así, en el futuro no tendremos que lamentar el desbalance que se produce por decidir sólo con uno de ellos. Lo ideal es poder tomar cada decisión de una manera balanceada. Es un proceso que se aprende con la práctica y sus efectos son altamente positivos y productivos.

Tuesday, September 08, 2009

Fortaleza

Cuando frente a una situación de incertidumbre nos sentimos invadidos por el miedo, lo primero que tenemos que hacer es reconocer que nosotros mismos en algún lugar de nuestra mente lo hemos creado a través de pensamientos negativos; lo segundo, es saber que podemos deshacernos de ese miedo que sentimos.

Si frente a una situación difícil que te genera mucho miedo o incertidumbre, no puedes dejar de temblar, entonces… pide a tu Guía interior con toda tu alma y con todas las letras que te otorgue “fortaleza” mental y física para poder atravesar la situación.

Recuerda que lo importante no es sólo lo que nos sucede, sino cómo reaccionamos frente a ello. Y reaccionaremos completamente diferente si frente a una situación dejamos que el miedo nos invada o si sentimos que un sentimiento de “fortaleza interior” nos sostiene para afrontar lo que sea, incluso siendo capaces de “hacer lo que haya que hacer” atravesando el miedo.

Pide fortaleza y la recibirás. Sentirás en tu interior una energía que jamás pudiste imaginar y que te sostendrá. Acostúmbrate a pedirla y a aceptarla de manera natural. Verás cómo te acostumbrarás a percibir y atravesar los momentos difíciles con otra actitud.

Este cambio se produce mediante un entrenamiento mental, decidiendo en cada caso sustituir el miedo por la fortaleza que mora dentro de ti.

Thursday, September 03, 2009

Cambio

Cualquier cambio importante que se produce en nuestra vida -desde una mudanza, un cambio de estudio o trabajo, la ruptura de una relación, etc - no es más que el último eslabón visible de una serie de “pequeños cambios” que se fueron produciendo en nosotros con el correr del tiempo.
Un día nos levantamos a la mañana y sin saber porqué razón ya no encajamos más en el esquema anterior, en ese lugar o en esa relación, llegó la hora de cambiar. Como por arte de magia, todo conspirará de manera inimaginable para que las cosas -sólo para nosotros, no así para los demás- empiecen a moverse…
Los cambios que se producen, no son otra cosa que cambios en la manera de percibir. El afuera sigue igual, somos nosotros que cambiamos. Y cuando ello sucede, lo mejor es no oponerle resistencia e ir hacia delante. Es la ley natural de la vida, de la evolución.
Aquellos que te rodean, la mayoría de las veces no entienden lo que estás haciendo, sólo aquel que concibe la vida como movimiento permanente, estará en condiciones de entenderte y no juzgarte… pero no te aflijas, que son los menos…La mayoría de las personas prefieren quedarse en su “zona de comodidad” y transitar la vida desde allí...y está bien para ellos.
Considera ese cambio para seguir sintiéndote vivo. Te sugiero que lo transites de cuerpo entero (como cuando te sumerges en una piscina) te dejes guiar, y…durante el periodo de transformación (ya sea durante los preparativos del viaje, la mudanza, el corte en una relación o cualquier otra decisión) pide iluminación y sigue tu derrotero.

Wednesday, August 12, 2009

Respuesta correcta

Frente a una situación concreta en que no sabemos cómo actuar tendemos a ponernos nerviosos. Se nos acelera el ritmo cardíaco, sudamos, temblamos y hasta podemos evidenciar una suba de presión. Todas estas manifestaciones físicas concomitantes que acompañan nuestro problema, no sólo no nos ayudan a solucionarlo, sino que por el contrario hacen que tengamos que desviar nuestra atención -desde lo mental- y le dediquemos tiempo y energía -a lo corporal-.
Sugiero respirar profundo, pensar, evaluar alternativas posibles y focalizar nuestros pensamientos tratando de encontrar una solución a eso que nos aqueja. Pedir iluminación a nuestro guía interior, en nuestra mente, para recibir su respuesta… Elevar el nivel de nuestros pensamientos, de un nivel consciente a otro en donde podemos tomar contacto con esa parte de nuestra mente -que todo lo sabe- y que es la única que nos puede dar la respuesta que necesitamos.
Pedir y estar abiertos a recibir. Dejarnos fluir es el primer paso. Evaluar alternativas es el segundo: diferentes pensamientos empiezan a sobrevolar nuestra mente (diferentes ideas) como posibles alternativas para disolver esa preocupación que nos aprisiona y no nos deja vivir en paz.
Veremos cómo nos vienen ideas de diferente calibre… desde la rabia y la impotencia -que producen miedo- hasta otras más condescendientes –que producen duda-. Ninguna respuesta para solucionar un problema debe contener el más mínimo atisbo de miedo y de duda.
Cuando escuchemos o visualicemos -en nuestro interior- una respuesta de manera certera que no contenga ni miedo ni duda, podemos estar tranquilos de haber encontrado la respuesta correcta para nuestra situación.

Thursday, July 23, 2009

Disfrutar cada día

¿Por qué será que muchas personas se detienen a pensar en aquello que les falta en lugar de ver lo que tienen?
Disfrutar de la vida no tiene nada que ver con tenerlo todo.
Después de años de reflexionar sobre ello, vivo la vida con lo que tengo y con lo que me falta, y disfruto de ella cada día. Es una cuestión de actitud.

Trabajemos para lograr nuestros objetivos –aquello que sentimos que nos falta- y hagámoslo de la mejor manera que podamos, pero no nos olvidemos de disfrutar.

Si alguien siente que el dinero es lo que le falta, que trate de incrementar sus ingresos disfrutando de la nueva actividad que decida hacer.
Al que siente que le falta una pareja, le sugiero que disfrute de cada persona que conoce en el camino hasta que llegue a su vida su compañero de viaje.
Al que siente que le falta un hijo, le recomiendo que disfrute de los ajenos y de aquellos que la vida le presta por un ratito hasta que llegue su momento para la paternidad..
Al que le toca estar en un hospital por problemas de salud, que disfrute de las personas que lo van a visitar o que se comunican con él o ella mientras atraviesa ese momento.

Para tener una vida plena no perdamos jamás la capacidad de disfrutar de ella… Lo externo facilita las cosas y nos ayuda materialmente, pero disfrutar cada día no depende de nada de eso.

El disfrute y el ser agradecidos son la clave para vivir mejor.